EL GRAN POETA RABINDRANATH TAGORE Y EL GRAN YOGUI SRI YOGENDRAJI – H. G. Debnath

             El gran poeta Rabindranath Tagore nació en Calcuta (Jora Sanko), un 8 de mayo de 1861. Su padre, Maharshi Debendranath Tagore, era un zamindar (señor feudal, terrateniente, Maharaha). En la tradición de estas familias ricas, la crianza de los niños quedaba a cargo del servicio. Su madre, Saradevi, era la matriarca de una gran familia, su marido pasaba la mayor parte del tiempo fuera de Bengala. En estas circunstancias, Rabindranath, no tuvo ninguna atención por parte de su madre y hermanas. Paso la mayor parte de su infancia bajo el cuidado de los sirvientes de palacio. Vivía confinado en la casa, bajo la ventana de su habitación había un gran estanque. Un lado lo ocupaba un enorme banano y el otro estaba rodeado por palmeras. El chico pasaba los días mirando al estanque desde su ventana. Si intentaba salir, los criados se lo impedían, estaba totalmente controlado. Perdió a su madre en los primeros años de su vida.

            El Gran Yogui Sri Yogendraji (Manibhai Haribhai Desai), nació el 18 de noviembre de 1897, hijo de un maestro de escuela Haribhai Jivenji Desai, en el distrito de Degam, Surat. Manibhai perdió a su madre a la edad de dos años. Mientras su padre pasaba horas en la escuela, él disfrutaba saltando entre mangos y tamarindos, que crecían en abundancia. Mani era un chico muy valiente. Sin embargo su padre le hizo ser racional, en cuanto a las supersticiones y rituales religiosos. Nunca le obligó a seguir ningún tipo de ritual ni creencia. En casa y en la escuela, aprendió Gujarati e inglés.

            Rabindranath acudió a la escuela. Pero al ver los castigos que imponían a los estudiantes, se negó a ir. Los demás miembros de la familia estaban preocupados sobre su educación futura. Al final consiguieron que recibiera clases individuales por tutores de Inglés, Bengalí, Sánscrito, Ciencias, Psicología y un luchador tuerto de lucha libre.

            A la edad de once años, Mani tuvo graves problemas de salud, debido a unos desequilibrios en la alimentación. Pasados dos años de crisis, superó la enfermedad y se convirtió en un joven fornido y especialista en lucha libre.

            R. Tagore, aparentaba ser mayor que los jóvenes de su edad.

            El padre de Mani, esperaba que su hijo se convirtiera en un funcionario del estado. Su educación iba dirigida a este único objetivo. Era un joven brillante, diligente, estudioso y un atleta, que tenía un fuerte sentido del deber y responsabilidad.

            Desde muy joven, Tagore aprendió a escribir poemas. En una ocasión su padre le premió con 500 rupias por haber compuesto una bonita canción religiosa. Su hermano mayor, Satyendranath, era el primer oficial ICS entre los indios. Así que Rabindranath fue enviado a Inglaterra para estudiar la carrera de abogacía.

            Pero tanto Rabindranath como Mani, no llegarían a cumplir ninguna de las expectativas que la familia esperaba de ellos. Rabindranat sería un gran poeta y escritor, Mani por su parte, se convertiría en un gran Yogui. Ambos son un ejemplo del refrán “El hombre propone y Dios dispone”,

            Rabindranath recibió el Premio Nobel de Literatura en 1913, por su poema Gitanjali. Paramahamsa Madhavdasji quedó impactado por aquél poema. Le pidió a Mani que lo tradujese al Gujarati. El chico no tenía ni la más remota idea de Bengalí. Pero con su gran inteligencia y un enorme sentido poético, aprendió el alfabeto Bengalí. En tan sólo diez días, tradujo al Gujarati el extenso poema de Gitanjali. Palabra por palabra, frase a frase, línea a línea, el poema fue tomando forma en una lengua nueva.

            El Gitanjali en Gujarati, se publicó por primera vez en 1918. Con el permiso expreso de Tagore. Mani tenía ganas de viajar al extranjero, a América especialmente. Antes de partir, quiso tener un encuentro con Tagore en Santiniketan, Bolpur. Un grupo selecto de elegidos se citaron en Santiniketan. El personaje más destacado era Mani, un joven de 21 años. La secretaria personal de Tagore fue a recibir al grupo a la estación. Uno de los integrantes, C. F. Andrews, estaba notablemente sorprendido, al ver como un individuo tan joven había podido traducir un poema de tal envergadura. Al final los dos genios se encontraron cara a cara, y se fundieron en un cariñoso abrazo. El encuentro duró dos días, en que ambos personajes pudieron compartir sus inquietudes y proyectos. Hablaron sobre Yoga y de los proyectos de Mani en EEUU. EL carisma del Yogui dejó una profunda impresión entre los asistentes.

            Rabindranath, había creado una escuela con modelo educativo diferente – Viswavarati – de Santinikan. Acudían estudiantes de toda la India. La fundación se abrió posteriormente a estudiantes de todo el mundo. Se publicaron gran cantidad de libros. Rabindranath publicó en esa etapa su: “Canto a un Yogui”.

            Otro volumen notable fue “Gorkha Bejoy” un ensayo sobre Viswavarati, del dr. Panchanan Mandal. Durante un viaje a Gujarat, Tagore, compuso una bellísima obra titulada “Mandira dance”.

            Shri Yogendraji, por su parte, fundó “The Yoga Institute” en Santacruz, Bombay, donde personas de todo el mundo venían para aprender la antigua ciencia y cultura del “Yoga”. Consiguió que el Yoga Clásico fuera accesible a cualquier ciudadano del mundo. Además el Yoga Institute se convirtió en un centro de investigación. Ha editado una gran cantidad de publicaciones. Tanto uno como otro, han contribuido de manera importante al desarrollo de la humanidad.

Rabi + Indra = Rabindra

Yoga + Indra = Yogendra

TRADUCCIÓN: EPIFANIO CASTILLO

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