Reflexiones sobre el BHAGAVAD GITA – Mahansaji

Una de las metas del Yoga consiste en experimentar los más elevados estados de consciencia, así lo establece el Gita. De ahí surge la frase “Samatvan Yoga uchyate”. La conquista culmina llegando a la cima que se denomina Alma, Brahman, Atman, Paramatman, es decir la consciencia, un estado en que la pureza alcanza la máxima expresión. Lo que el texto dice es que cuando el individuo consigue establecerse en tal estado permanentemente, la actividad del mundo continua ajena tal y como lo hacia antes, sólo que la persona no se identifica con los cambios que se producen a su alrededor. La que produce todos los cambios imparables es Prakrti. Por eso que se dice que el espíritu o el alma se gobierna por sí mismo. Permanece por siempre consciente de espectáculo de la creación y a la vez de sí mismo. Es una consciencia pura que no sufre ningún tipo de cambio. Es un simple observador, espectador de los cambios que la materia le presenta ante sí, con una incesante variedad de situaciones imparables. Esto sucede a cada instante de la vida cotidiana de los seres humanos mientras la persona esta profundamente involucrada en sentimientos o actividades de tristeza, dolor o alegría. Durante esos momentos la actividad continua con su ritmo frenético, creando y creando cambios sin parar. Ante este panorama existencial, el ser humano debe ponderar la actitud de estar consciente y ser testigo neutral.

B. Gita III,17

EPIFANIO CASTILLO

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