“Meditación es lo opuesto a concentración” – Osho

El inicio de la meditación lo comienzo por el propio cuerpo, luego la mente y las emociones, quedando siempre un fragmento sutil de concentración.

Cuando observaba la respiración, con exclusión de todo lo demás, existe un flujo de focalización evidente.

En otras ocasiones, cuando el silencio es total, la respiración puede ser todo lo que hay que observar.

Parece que se va ganando en profundidad pero todavía siento que un enfoque más sutil de la conciencia me llevaría más y más adentro, como si me relajara lo suficiente para permitir que el observador se expandiera progresivamente incrementando su campo de percepción, en lugar de fijarse en una sola cosa como pensamientos o respirar.

¿La relajación permite al observador reposar en la colina?

Osho

Es verdad.

La relajación es lo que más ayuda.

No es necesaria la concentración, simplemente debe haber actitud de testigo, vigilancia, consciencia.

La concentración sabotea todo el proceso de vigilancia, porque la concentración es un acto de la mente y la vigilancia consciente es algo que viene de muy arriba, del más allá.

Si persiste la concentración, si empiezas a “observar tu respiración” en vez de observar todo a la vez, te estás concentrando exclusivamente en la respiración y excluyes todo lo demás.

No excluyas.

Observa tu respiración, pero incluye también todo lo demás.

Te absorbes en la respiración, de repente suena la campana del templo, pasa un automóvil, un niño llora, todo eso debe incluirse, forma parte del proceso.

Tu vigilancia debe ser abierta.

Observar la respiración es simplemente para empezar, no es el final.

Es solo aprender a mirar, pero hay una dificultad: puedes empezar a pensar que la concentración es mirar.

La concentración no es mirar.

La concentración es estrecha, estrecha la mente, la enfoca en una sola cosa, olvidando todo lo demás.

Por eso, al relajarte, te sentirás más vigilante, pero sin concentración.

Todo lo que se presente, está perfectamente bien.

Lo esencial es la vigilancia, que incluye todo.

La concentración se puede perturbar, la vigilancia no se puede perturbar.

Esta es la diferencia.

Si alguien está concentrado en algo, cualquiera puede molestarlo.

Simplemente un niño pequeño puede hacer algo que le distraiga y perder la concentración, o ni siquiera un niño, solo una ligera corriente que golpée la puerta es suficiente. Encontrarás éste fenómeno en las llamadas personas religiosas. Siempre están enojadas porque su concentración se ve continuamente perturbada.

La vigilancia no puede ser perturbada.

Es simplemente un fenómeno inclusivo que lo abarca todo, el ruido de la puerta al abrirse, el viento que roza los árboles cantando su canción, toda la existencia está disponible para él, no es elegir ente respirar ni nada en particular, sino simplemente estar ahí, abierto, disponible, presente a todo lo que está sucediendo.

Así que recuerda la diferencia: la concentración sabotea la vigilancia.

Al principio se te tiene que dar algo para que puedas probar lo que es la vigilancia. Luego tiene que hacerse más y más expansivo, más grande, tal amplitud que no haya necesidad de hacer nada. Simplemente te sientas o te acuestas relajado y todo lo que sucede a tu alrededor se refleja en ti. No lo piensas, no lo justificas, no lo condenas, no lo evalúas, simplemente observas, así que todo está perfectamente bien.

La relajación, la relajación total sin enfocar la conciencia es la vigilancia real.

Jesús Melero

 

 

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