Dhammapada las enseñanzas de Buda – V, VI, VII, VIII, IX

V. EL NECIO

59 (V.1).- Larga es la noche para el que está en vela; largo el camino para el que está cansado, largo es el ciclo de nacimientos para el necio que ignora la verdadera Ley.

60(V.2).- Si un hombre no puede encontrar un compañero de viaje superior o igual, debe proseguir su viaje en solitario, la compañía del necio no puede traer ningún bien .

61(V.3).- El necio se atormenta pensando : “Mis hijos, mis posesiones, etc.” ¿Cómo puede tener en propiedad hijos y riqueza quien no se posee a sí mismo?

62(V .4).- El necio que reconoce su ignorancia, al menos es sabio en eso. Pero el que piensa que es inteligente, raya la estupidez total.

63(V.5).- Aunque sirva toda su vida a un hombre inteligente, el necio seguirá ignorando la verdad, igual que la cuchara desconoce el sabor de la sopa.

64(V .6).- Si un hombre inteligente sirve a un sabio, comprenderá la verdad aunque sólo sea un instante, como la lengua percibe instantáneamente el sabor de la sopa.

65(V.7).- El necio, además de ignorante, no tiene peor enemigo que el mismo, amargo es el fruto de sus malvadas acciones .

66(V.8).- Las acciones reprobables provocan arrepentimiento posterior. Sólo producen remordimientos y sus frutos son lágrimas y lamentos.

67(V.9).- Las acciones correctas no suscitan arrepentimiento ni remordimiento y sus frutos son contentamiento y satisfacción.

68(V.10).- Mientras la acción dañina no fructifique, el necio imagina que es dulce como la miel. Pero cuando comienza a fructificar sólo cosecha sufrimiento.

69(V.11).- Aunque el necio este meses comiendo en el filo de una guadaña, no alcanzará ni una decimosexta parte del mérito de uno que ha comprendido la Verdad.

70(V.12).- La acción dañina no produce los frutos inmediatamente, como la leche no se agria al momento, va incrementándose lentamente como el fuego consume las cenizas.

71(V.13).- Todo el cúmulo de conocimientos que un necio pueda atesorar solo le conduce a la ruina y por el se rompe la cabeza y destruye su naturaleza .

72(V.14).- El monje necio ansia reputación, un puesto entre los Bhikkhus ilustres, autoridad en el monasterio y veneración de la gente común .

73(V.15).- “Hombres y sabios deben apreciar generosamente todo lo que he hecho iobedeciéndome ciegamente !.” Este es el anhelo del necio cuya soberbia crece sin límite.

74(V.16).- Un sendero conduce a la ganancia terrena y otro completamente opuesto al Nirvana. Conociendo esto el Bhikkhu, discípulo del Perfecto Iluminado, no ansia honores, sólo cultiva la soledad.

VI. EL SABIO

75(VI.1).- Debemos buscar la compañía del sabio que no oculta sus faltas, como el que muestra un tesoro oculto; las relaciones con este hombre no te harán ningún daño, sólo bien.

76(VI.2).- El que nos anima hacia el bien y nos disuade de hacer el mal es un hombre digno de aprecio, estimado por el justo y odiado por el injusto .

77(VI.3).- Evitar la amistad de hombres infames, relacionarse con hombres de bien y entregar la amistad al mejor de ellos.

78(VI.4).- El que bebe directamente de la fuente de la Enseñanza vive feliz en la serenidad mental. El sabio se deleita siempre con la Enseñanza impartida por los nobles discípulos del Budha.

79(VI.5).- Algunos artesanos que dominan el arte de los canales hacen llegar el agua donde desean; otros pueden hacer unas flechas perfectas; el carpintero domina el arte de la madera; el sabio domina el auto-control.

80(VI.6).- A una gran piedra no la afecta la fuerza del viento, igual le ocurre al sabio con la alabanza o la crítica.

81(VI.7).- El sabio que vive inmerso en la Enseñanza se vuelve tan pacífico como un lago profundo, claro y en calma.

82(VI.8).- En cualquier situación que se encuentre, el sabio renuncia siempre a los placeres. No pueden afectarle ni la pena ni la alegría.

83(VI.9).- .Ni razones propias ni ajenas hacen al sabio añorar hijos, riqueza o poder. El hombre virtuoso, sabio y justo evita cualquier meta personal por medios injustos.

84(VI.10).- Pocos llegan a la orilla opuesta. La mayoría quedan deambulando siempre por la misma.

85(VI .11) .- Pero los que viven según la Enseñanza atraviesan incluso el Reino de la Muerte, a pesar de que el camino sea arduo y difícil.

86(VI.12).- El sabio que sigue el camino de la luz evita los de la existencia. Abandonará su hogar para vivir sin posesiones y en soledad, así es como ha de buscar la alegría tan difícil de encontrar.

87(VI.13).- Renunciando a todo deseo y apego de los sentidos ; es como el sabio quedará limpio de los vicios de la mente.

88(VI.14).- Aquél cuya mente está perfectamente establecida en todos los grados del conocimiento, desapegado, que se deleita en la renunciación y ha dominado sus apetitos, resplandece y logra el Nirvana incluso en este mundo.

VII. EL ADEPTO

89(VII.1).- No existe pena para el que ha culminado el viaje sorteando todos los obstáculos, ha quedado libre de toda atadura y ha roto sus cadenas.

90(VII.2) – El que se esfuerza y pone siempre atención va abandonando un hogar tras otro, como el cisne abandona los lagos.

91(VII.3).- El que no acumula nada, come con moderación , percibe el vacío de las cosas y ha logrado la liberación incondicional, su sendero es tan difícil de seguir como la estela de un pájaro en el aire.

92(VII.4).- El sendero de aquél que ha extinguido el deseo, percibido la vacuidad de las cosas, come lo necesario y ha obtenido la liberación incondicional, es tan difícil de seguir como la estela de un pájaro en el aire.

93(VII.5).- Incluso los dioses estiman a aquél que controla sus sentidos como el cochero domina los caballos, que se ha despojado del orgullo y liberado de la corrupción .

94(VII.6).- El que ha realizado su deber es tan firme como la tierra o un pilar celestial,puro como un lago cristalino y ha completado su ciclo de nacimientos.

95(VII.7).- El que se ha liberado mediante el conocimiento verdadero y ha logrado la tranquilidad perfecta, disfruta de la calma en pensamiento, palabra y acto.

96(VII.8).- El más grande entre los hombres no es un crédulo pero si confía en aquello que nunca fue creado. Ha destruido todos los vínculos y cualquier posibilidad de renacer.

97(VII.9).- Sea aldea, bosque, valle o montaña si allí vive el adepto será un lugar siempre gozoso.

98(VII.10).- Preciosos son los bosques solitarios ajenos a la multitud. Allí el adepto, libre de pasión y de placer, encontrará la felicidad.

VIII. LOS MILLARES

99(VIII.1).- Una sola palabra que pueda ofrecer tranquilidad al que escucha es preferible a mil vacías.

100(VIII.2).- Mejor que un millar de versos vacíos es uno sólo que procure serenidad en el que escucha.

101(VIII.3).- Mejor que recitar cien versos vacíos es repetir simplemente uno cuya Enseñanza pueda producir serenidad en el que escucha.

102(VIII.4) .- El más grande conquistador no es el que ha derrotado a miles de hombres en el campo de batalla, sino el que ha salido victorioso de sí mismo.

103(VIII.5) .- La victoria que uno haya conseguirlo sobre sí mismo es más valiosa que sobre miles de hombres.

104(VIII.6) .-Ningún dios, sea Gandharva, Mara o Brahma, puede cambiar aquella victoria por derrota.

105(VIII.7).- Ya se pueden ofrecer miles de sacrificios durante miles de años, que nunca tendrán tanto mérito como el homenaje aunque solo sea por un instante, ofrecido a un sabio.

106 (VIII.8).- A pesar de ·que un hombre mantenga encendida la llama del altar de Agni durante cien años, nunca tendrá tanto mérito como el que rinde homenaje, aunque sólo sea por un instante, al hombre que ha dominado su naturaleza.

107(VIIL9).- Aunque un hombre pueda ofrecer sacrificios y oblaciones durante un año para conseguir méritos, no tendrán una cuarta parte del valor de un homenaje ofrecido a un hombre justo.

108(VIII.10).- El que respeta a sus mayores incrementa cuatro cosas : la duración de la vida, la belleza, la felicidad y la fuerza.

109(VIII.11).- Un solo día dedicado a la buena conducta y a la meditación, tienen más mérito que mil años de inmoralidad y vicio .

110(VIII.12).- Un sólo día de meditación y sabiduría es más meritorio que mil años de necedad y libertinaje .

111(VIII.13).- Un solo día de fuerza y energía tiene más mérito que mil años de indolencia e inercia.

112(Vlll.14).- Un solo día realizando la percepción de que todo aparece y desaparece, tiene más mérito que mil años de ignorancia.

113(VIII.15).- Un día dedicado a la contemplación del sendero de la inmortalidad tienen más mérito que mil años de vida ignorando este sendero.

114(VIII.16).- Un día dedicado a la contemplación de la Verdad Suprema tiene más mérito que vivir mil años ignorándola.

IX. LA MALDAD.

115(IX.1).- Ilusiónate con el bien, despréndete del mal pensamiento, hacer bien sin entusiasmo

116(IX.2).- Si uno realiza una acción dañina, no debe persistir ni recrearse en ella,la acumulación de mal está llena de sufrimiento.

117(IX.3).- Si uno realiza una buena acción debe persistir y regocijarse en ella. La acumulación de bien está llena de felicidad.

118(IX.4).- Mientras la acción dañina no madure, la persona malvada puede experimentar contentamiento. Cuando madure llegará el sufrimiento.

119(IX.5).- Mientras la buena acción no haya madurado, la persona buena puede experimentar infelicidad. Pero cuando madura conoce la felicidad.

120(IX.6).- No tomes el mal a la ligera diciendo : “A mi no me afectará’” . Como una vasija se va llenando gota a gota, así se llena el necio de crueldad.

121(IX.7).- No tomes el bien a la ligera diciendo : “A mi no me afectará’” . La vasija se llena gota a gota, así se llena el sabio de bondad.

122(IX.8).- El mercader que viaja solo y lleva mercancía de mucho valor evita los caminos peligrosos; el hombre que ama su vida evita el veneno. Así se debe actuar con el mal.

123(IX.9).- Una mano sin heridas puede manejar el veneno sin riesgo; actúa así,porque el mal no puede afectar al hombre recto.

124(IX.10).- Si ofendes al puro, inocente e indefenso, el daño volverá contra ti, como si arrojas polvo contra el viento.

125(IX.11 ).- Algunos renacen en la tierra, los malvados van a los mundos de Niraya (Infiernos), el justo va a los mundos celestiales, pero el que se ha liberado del deseo logra el Nirvana .

126(IX.12).- Ya se esconda en el cielo, en las profundidades del océano, en las cavernas más profundas; no existe lugar en la tierra donde pueda esconderse el hombre de malas acciones.

127(IX.13).- Ya se oculte en el cielo, en las profundidades del océano o en las cavernas más profundas, no existe lugar donde el hombre, pueda  escapar de la muerte.

Jesús Melero

 

YOGA CLASICO CANTABRIA © 2020 Todos los derechos reservados

Powered by WordPress