Cuidando a tus pequeños

¿Alguna vez nos hemos detenido a pensar en la difícil situación de nuestros niños pequeños durante el encierro?

Hoyen día, los niños son muy inteligentes, incluso aquellos tan jóvenes como preescolares. Los niños de guardería a menudo nos sorprenden a los adultos con sus observaciones y comentarios inteligentes. ¡Su pequeño mundo, compuesto por sus padres, quizás hermanos y abuelos, se ha vuelto loco en el pasado! Las rutinas reconfortantes y el ritmo de su vida han sido perturbados.

Pueden entender que algo está drásticamente mal, pero no pueden comprender qué es.

El factor más importante en su pequeño mundo es que no se les permite salir por todos lados. Ha pasado mucho tiempo desde que fueron a la escuela o vieron a sus amigos. Su energía natural no tiene escape ya que los jardines y parques de juego tienen el acceso restringido. Se sienten aburridos en casa. En la mayoría de los casos, en ausencia de ayuda doméstica, las madres están sobrecargadas de trabajo y agotadas y consideran que es un desafío tratar al niño de manera constructiva. Esto es aún más difícil para las madres trabajadoras que tienen que usar el ordenador y atender las llamadas durante todo el día. Los pasatiempos y las actividades creativas se han agotado en los últimos dos meses, junto con la paciencia.

Los niños pueden ver a sus padres preocupados y hablando en voz baja. Los padres intentan advertirles  de una manera que puedan entender. A algunos les han dicho que hay un “virus malo afuera” y que si salen, un médico les administrará una inyección. A otros les han dicho que el gobierno ha prohibido a los niños salir.

Una pequeña niña no puede entender por qué no va a la “casa de Nani”,  que es la  tan esperada excursión de fin de semana. Incluso saca su ropa y zapatos favoritos y se disuelve en lágrimas cuando tiene prohibido salir.

Algunos padres han notado una mayor ansiedad en sus hijos. Mientras el niño esté en casa, él o ella es feliz. La mención de salir crea pánico. En otro caso, una joven sale a regañadientes con su madre y después de quince minutos insiste en que quiere volver a casa.

Además, es difícil para los padres controlar el tiempo de los niños frente a las pantallas, ya sea la televisión u otro dispositivo electrónico. A menudo, cuando no les quedan mas ideas para que coman , recurren a este método probado: ponerles una pantalla.

Quedarse en casa indefinidamente, encerrado en pequeños apartamentos, también ha significado que su energía natural no tiene salida y esto puede provocar un comportamiento destructivo. Puede haber ira, rebelión y agresión, lo cual es perfectamente natural. Esto, junto con el hecho de que las madres están frustradas y agotadas, puede crear un comportamiento negativo de búsqueda de atención donde el niño puede hacer berrinches, lo que agrava aún más la situación.

Algunos padres han podido hacer una rutina diaria que incluye varias actividades, diversión y tiempo en familia, lo cual es altamente acreditable. Esta es realmente la forma ideal de lidiar con la situación.

La infancia, que debería ser una época de felicidad sin preocupaciones, se ha deteriorado en un período de estrés y ansiedad para nuestros niños pequeños, un estado de cosas muy triste.

¿Entonces qué debería hacerse? La salud mental del niño es de suma importancia. Los padres deben comprender la situación y ser sensibles a las necesidades emocionales de sus hijos en todo momento. Esta vez pasará, pero el niño recordará cómo lo atravesó. Para el niño pequeño, las emociones que se sienten durante el encierro permanecerán con él mucho más allá del evento real.

Los niños deben sentirse tranquilizado y tener la certeza de que están seguros y bien atendidos. Sobre todo necesitan amor y comprensión.

Los padres deben escuchar al niño cuando él o ella expresa ansiedad y hace preguntas. Se deben dar respuestas honestas de manera que el niño pueda entender. Deben comprender que se están tomando todas las medidas posibles y que no están en peligro.

Se debe reservar todos los días, un período de tiempo exclusivamente para el niño en el que haya una interacción positiva. Durante este tiempo, los padres pueden leer o contar historias, jugar juegos de mesa, jugar con pinturas o arcilla, ver un programa juntos, hacer algún proyecto relacionado con el estudio o cocinar juntos. Si eso no funciona, simplemente siéntate y habla. Los padres pueden compartir historias sobre su infancia o incluso contarle al niño fragmentos de la época en que era un bebé o un niño pequeño. Esto es algo que la mayoría de los niños disfrutan.

También es útil estar en contacto constante a través de videollamadas con las personas con las que el niño interactúa regularmente. Les aseguran que los seres queridos están a salvo. Estos podrían ser abuelos, tíos y tías, primos y amigos.

Por último, la mente de un niño pequeño es fértil y receptiva y los padres pueden considerar sembrar las semillas de la fe, que existe un poder superior que nos cuida a todos. Esto proporcionará mucha comodidad a lo largo de su vida.

(Smt. Manjula Shukla lleva paracticando yoga durante 20 años.  Escritora, editora de publicaciones creativas para niños).

YOGA AND TOTAL HEALTH JULIO 2020

  Jesús Melero

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