EL CABALLERO DE LA CRUZADA DEL YOGA

(TRIBUTO A SHRI YOGENDRA EN 1970)

POR BIKRAM VOHRA

PUBLICADO EN “YOGA Y SALUD TOTAL” NOVIEMBRE 1991

“Acrobacias”, dijo seriamente “ese es el problema principal. Estamos confundiendo el yoga con acrobacias y se realizan muchos engaños en nombre de esta ciencia. A nadie le preocupa qué es realmente o lo que puede aportar. Los embaucadores de los confiados han cazado a los crédulos y han tergiversado profundamente la imagen de esta disciplina”

A los 70 años, debería estar cansado y desgastado, resignado a vivir lo que le resta de vida y haber cesado tiempo atrás su cruzada para probar la fuerza genuina del yoga. Sin embargo, Shri Yogendraji, uno de los exponentes del yoga de más avanzada edad, sigue aún en la lucha. Hoy en día libra su batalla desde un ashram en Bombay y esta decidido a sacar a la luz las falsedades y reconstruir la imagen empañada de esta disciplina.

“Los y las Yoguis de hoy en día” dice tristemente “ya no son un grupo que cuida hasta el extremo su unanimidad, algunos de ellos son explotadores y prefiero que estén fuera de ese grupo, pues conocen unos cuantos trucos y engañan a la gente. Pueden contorsionar su cuerpo y enrollar las piernas alrededor del cuello. Eso no es yoga. Pueden llevar un taparrabos y collares y cenizas en la cabeza, y rezar. Eso no es yoga. Pueden prometer realizar proezas de resistencia a cambio de unas monedas. Eso no es yoga. Eso es exhibicionismo. Pueden mostrar su vida espartana, viajar al extranjero y regresar con nuevos discípulos y dar conferencias a multitudes. ¡Pero nada de eso es yoga!

El yoga, o su éxito, depende del individuo. Es una disciplina en la que la persona se depura desde dentro, es una comunicación espiritual que tan solo es posible realizar desde la iniciativa propia y la honestidad. Quizás si que refuerza los ejercicios del yogui acróbata o de aquel que “camina sobre fuego”, pues el yoga, en su esencia, significa control. Esa es la palabra clave: control.

Sin embargo, control no significa restricción. No es una penitencia como mucha gente cree, sino que es un sacrificio voluntario para afrontar la indulgencia, el materialismo y otros factores de esta índole.

Un practicante de yoga, escéptico al comienzo, va progresivamente viendo que este sistema ya no esta fuera de su voluntad personal. Esta disciplina de sus necesidades físicas conduce a la concentración y al refuerzo de su psique, su razonamiento, su instinto, su fuerza, su carácter, su modo de vida al completo en el ámbito físico y mental.

“Es muy sencillo”, continua el Guru, “es sencillísimo y aun así, ¿cuántos quieren practicarlo? Es tan solo un modo de vida científico en el que el individuo aprende dónde decir “para”, eso es todo”

“La falta de interés no es culpa de la gente. Se ha abusado del yoga, que ha sido vilipendiado y ridiculizado por ignorantes. Las autoridades lo contemplan con aire distraído, los ricos lo miran con sonrisa de superioridad, como si fuera un juego oriental del que saben absolutamente todo y del que la sociedad occidental está aprendiendo las normas”.

“Pero occidente muestra interés, mientras que nuestra apatía es alarmante, pues preferimos mantenernos en las tinieblas que pedir ayuda, hasta que lo aceptamos como el ultimo recurso, cuando todo lo demás no ha dado resultado. La gente viene a mi cuando los médicos y las medicinas se han agotado, y buscan ayuda inmediata, desesperada”

“¿Por qué no has venido antes? Silencio, cara de pena. Evitan responder, sin embargo, la respuesta es inalterable: no creían en Yoga, han venido cuando estaban al borde del desastre. Entonces los sano y se van, totalmente curados. Es entonces cuando muchas de estas personas atribuyen su curación a la providencia y no quieren admitir que ha sido el yoga. Una moda como el yoga no puede haberme curado, dicen con los hombros encogidos”

“No quiero la gratitud de nadie, ni medallas ni galones, pero cuando salvamos a alguien que tiene hipertensión, agrandamiento de la próstata, esquizofrenia, enfermedades coronarias, tensión nerviosa, neurosis, tuberculosis o epilepsia, al menos espero que acepten que ha sido por el Yoga. No he intentado curar el cáncer, pero estoy completamente seguro de que se puede, y lo digo en serio, puedo probar mis curas, mis éxitos y mis estadísticas”

Su lista de éxitos es impresionante. Sin el uso de la medicina y solo con terapias de yoga, ha registrado un éxito de 47 por ciento en los casos psiquiátricos y enfermedades psicosomáticas. Una delegación rusa viajó hasta allí para ver los resultados de su trabajo y aprender la ciencia. El éxito del yoga ha sido excepcionalmente alto en casos de asma, diabetes y artritis. “Al yogui”, explica el Guru, no le gusta sufrir, no le gusta la caridad, pues posee el conocimiento y quiere emplearlo para aliviar a quienes le rodean, tan solo hay que preguntarle”.

“La gente prefiere ir a médicos. Lo entiendo, pues las medicinas científicas son las que mas confianza reciben”. Sin embargo, cuando la gente comienza a acudir a curanderos y farmacéuticos embaucadores, ya me parece mal. Se lo digo por activa y por pasiva, aquí tenéis la cura, tomadla, hacedlo ahora y prevenid la enfermedad siguiendo estas indicaciones. No escuchan. Sin embargo, se que si cada hombre, mujer y niño hiciera un hueco al yoga en su vida, si lo practicaran con sincera determinación, la profesión medica dejaría de ser útil”.

“Incluso hoy en día los médicos se interesan y hay campañas esporádicas de estudios que prueban la eficacia y la precisión del yoga. Y aunque no hay medico reconocido que lo admita, los resultados les han sorprendido. Y a pesar de que intentar empañar el impacto que supone a la comunidad médica, saben que posee grandes beneficios. Y mientras los veo intentar reírse y ridiculizar esta ciencia, me rio también, porque se que lo saben”

“Todo lo que quiero es que la gente me escuche, para que me permitan probar que pueden vivir la vida que desean. Yo tuve suerte, pues mi maestro me llevo consigo cuando yo tenia 17 años y después, en la universidad, acudí a una charla sobre yoga, destinada a ser un aburrimiento- escuché al ponente y nunca volví. He tratado de enseñar lo que a mi me enseño mi maestro, no obstante, como el yoga se basa en la actitud, el éxito no ha sido fácil. Una publicidad adecuada, la confesión de un paciente curado por el Yoga, un grado de consciencia y darse cuenta de que esta ciencia no es un pasatiempo hippy, serían de gran ayuda”

“El Yoga no es algo raro, lo único que promete es una vida con sentido, eficacia y control mental y emocional. ¿es eso un crimen?”

TRADUCCIÓN: OIHANA CASTILLO GONZÁLEZ DE MENDOZA

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