YS II, 5 – Dr. Jayadeva Yogendra

anitya asuci duhkha anatma sunit yasuci sukha atma khyatih avidya

La ignorancia consiste en considerar lo efímero, impuro, doloroso y el no-ser, como lo eterno, puro, agradable y el ser.

Se plantean en este sutra nuestras creencias. Afirmar que el mundo material de los objetos es permanente, es erróneo. En el momento que deseas algo, no te paras a pensar en si es efímero o no.

El comportamiento compulsivo o inconsciente produce errores de conducta irracional, que los demás captan fácilmente.

Si la fe es fuerte y no estamos apegados a las pertenencias, si practicamos Santosha (Contento), el individuo diluirá cualquier conato de reacción negativa, será un testigo de la situación y afrontará los acontecimientos tal y como se presentan.

El individuo se puede obsesionar con su cuerpo, pero lo único puro es el espíritu.

¿Qué propósito tiene esta vida? ¿Por qué es tan importante pensar sobre ello?

Cada individuo debe buscar la forma de frenar esa adicción a la actividad, porque toda actividad es limitada. Es necesario aprender a superar todo aquello que se presenta en nuestro camino y, a su vez, reservar nuestra energía. Establecer una diferencia entre lo real y lo irreal. El individuo confunde su verdadera naturaleza con el mundo ajeno es decir, cuerpo, mente y ego. La persona que no es consciente, yerra al considerar lo manifestado con lo no- manifiesto. Esta identificación produce gran agitación, sentimos la pérdida o ganancia de cosas.

Es Avidya, la raíz causal de la cuádruple manifestación: Egoísmo, Apego, Repulsión y Amor a la vida.

Marian Mercedes

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