REAL Y FALSO

¿Quién soy yo?, es una pregunta muy simple. Se puede responder: soy fulano (diciendo el nombre) y señalando con el índice el centro del pecho. Eso significa la envoltura exterior, porque evidentemente hay mucho más, pensamientos, emociones, consciencia, que transcienden las limitaciones de nombre y forma. El Yoga es un sistema muy antiguo. Surge a consecuencia de una intensa búsqueda de la Verdad. En los albores de la civilización algunos individuos iniciaron una búsqueda en pos de la Realidad. Una sabiduría que lo contenga todo, que abarque todo el conocimiento de la existencia. Esa es la pregunta que aquél padre hizo a su hijo, un joven arrogante orgulloso de sus títulos académicos. El joven  Svetaketu desconcertado pidió una respuesta a Yamaraj, el dios de la Muerte. Eran individuos que vivían ajenos a las riquezas y los placeres mundanos. Querían conocer la Verdad, lo Ultimo, la Realidad. Su curiosidad, la sed por aquél tipo de conocimiento era insaciable.

Recorrieron la tierra a lo largo y lo ancho, subieron montañas, vivieron retirados en cuevas. Obtuvieron respuestas. Las respuestas se consideraron un verdadero tesoro. Se guardaron en secreto para ser compartidas exclusivamente entre maestro y discípulo. Lo que hoy se conoce como “Upanishad”: sentarse al lado del maestro.

Aquel conocimiento tenía que ver tanto con la realidad física como con la no física. El mundo material en que vivimos no es irreal. Consta de todo lo que nos rodea, mesas, sillas, edificios, coches, etc. El cuerpo humano y toda la creación se ha dispuesto para su crecimiento. Tenemos delante una parte de la creación cuya existencia es innegable. Pero no es estable ni eterna. El paso del tiempo acabará con todo. Nos olvidaremos de las cosas para siempre. Esto no puede ser la realidad. La realidad debe sobrevivir por encima de todo lo demás. Algo que es real deberá se real siempre. Así que su búsqueda consistía en descubrir la realidad verdadera. Percibieron que en todas las situaciones existe un observador y la cosa observada. Dieron el ejemplo de dos pájaros en un árbol, uno comía y se movía mientras  que el otro simplemente permanecía quieto observando todo lo que ocurría a su alrededor. En toda situación existe un observador, un testigo. El objeto nunca estará completo si no se tiene en cuenta a este observador. Este escenario existe siempre. Jamás está ausente, no desaparece. Aunque el objeto observado desaparezca, el observador sigue siendo consciente de sí mismo. Es la prueba de que la otra realidad es permanente, omnipresente, eterna, cuya esencia es la consciencia.

Un sistema que fue de la mano del Yoga en esta  búsqueda es el Samkhya.  Aportó razonamiento, discriminación, clasificación. Se convirtió en el sistema de pensamiento más antiguo de la filosofía india, estructurado sistemáticamente para dar respuesta a la cuestión de la Última Realidad.

 

Dr. Jayadeva Yogendra

TRADUCCIÓN: EPIFANIO CASTILLO

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