Prevención de las enfermedades

“La pérdida de la salud se produce como consecuencia del desequilibrio en las diferentes funciones biológicas o  por desarreglos sicológicos”

 Shri Yogendraji

El hombre moderno muestra una actitud resignada y fatalista frente al inexorable avance de las enfermedades, lo acepta como algo inevitable, posiblemente porque desconoce la forma de prevención.

En el estado incipiente, la naturaleza avisa de diferentes maneras de que algo va mal, surgen una serie de síntomas en el sistema que indican pérdida de armonía, solicitando nuevos reajustes.

En un resfriado, los primeros síntomas son congestión y tos. Si persiste pasa a la garganta originando faringitis o anginas y posteriormente afecta a los pulmones. Cuando esto ocurre al médico entra en escena.

Si el individuo hubiera hecho las correcciones necesarias cuando aparecieron los primeros síntomas, la enfermedad no hubiera avanzado. Se habría recuperado mucho antes y el organismo hubiera ahorrado mucho sufrimiento. La prevención es mucho más beneficiosa porque conserva la vitalidad, un factor importantísimo en la solución de algunos problemas.

La prevención exige cautela y atención sobre cualquier señal de desarmonía en el organismo. Es obligado escuchar los mensajes de la naturaleza y no esperar a que se manifieste como enfermedad.

Desde el nacimiento hasta la muerte el ser humano va pasando por diferentes tipos de enfermedades, desde pequeñas dolencias físicas hasta episodios severos de enfermedades síquicas. Parece que la enfermedad y la raza humana están indisolublemente unidas.  Es un tema que desde siempre ha preocupado al ser humano, lo que ha dado lugar en el transcurso de la historia al desarrollo de múltiples teorías y explicaciones sobre el origen de las enfermedades.

Algunos afirman que la enfermedad es un desarreglo físico y que su causa es física. Otros mantienen que el origen real se encuentra en la mente, que cuerpo y mente son dos entidades fusionadas en un complejo interactivo, los desequilibrios de uno afectan directamente a la estabilidad del otro.

Una de las dos teorías debe ser la correcta. El Yoga tiene su propia versión para afrontar este difícil problema.  Acepta que el cuerpo y la mente están íntimamente unidos y que cualquier trastorno mental afecta directamente a la salud física.

El Yoga incluso va más allá de los planos de cuerpo y mente. La fuente real de la enfermedad habría que buscarla en un estado general de impureza y desequilibrio entre los tres planos existenciales del individuo: físico, mental y espiritual.

La vida actual del hombre común, se fundamenta en un conjunto de valores materialistas, una lucha permanente por satisfacer los deseos y ambiciones ilimitados sin valorar sus consecuencias. Lo que intensifica aún más los lazos de apego a las posesiones materiales.

El dolor surge como consecuencia de la ignorancia que produce el apego y de la vida materialista. A medida que uno se sume más en los placeres y búsqueda de satisfacción momentánea, más se aleja de estados internos de paz interior y contento, por lo que la búsqueda de auto-satisfacción en objetos transitorios y superficiales produce una agitación permanente.

La vida mental cobrará un elevado tributo por este tipo de vida errática y desordenada. Estará a merced de los estados mentales, emociones y pasiones, que producirán sus consecuencias sobre el organismo en forma de problemas y enfermedades, que con el tiempo serán de carácter crónico.

Según el Yoga, una persona saludable es un individuo que disfruta de un estado armonioso entre cuerpo, mente y espíritu, cuyos valores hacia la vida están férreamente arraigados  en una visión espiritual que da contenido y significado a cada uno de sus actos y pensamientos.

El hombre moderno delega el cuidado de su salud a especialistas, que a pesar de comprobar que están equivocados, insisten en tratar cada una de las enfermedades como un suceso aislado y no contemplar al individuo como un todo. Recetan drogas y medicinas con el objetivo de eliminar los síntomas. No se cura la enfermedad, pero el individuo puede seguir llevando, mejor o peor, el estilo de vida que llevaba sin hacer cambios.

De esta forma la causa original del problema permanece intacta haciendo que el malestar se manifieste una y otra vez cíclicamente, bajo una u otra dolencia, en un proceso indefinido.

Mientras pueda, no le importará vivir pendiente de las drogas y atado a los consejos del médico.  Ha perdido por completo el sentido de esponsabilidad hacia su propia salud.

Un Yogui acepta como uno de sus deberes principales cuidar y mejorar su salud. Así que da una importancia capital a la prevención de las enfermedades, porque sabe que la estabilidad y armonía de su vida depende del equilibrio entre los tres planos existenciales.

Existen en Yoga un conjunto de técnicas y acciones especializadas dirigidas a mejorar los estados físico, mental y espiritual.

Este punto es crítico, porque de una personalidad integrada surge el impulso de la búsqueda espiritual. La prevención de la enfermedad puede ser consecuencia – en este caso – del desarrollo de este proceso.

La práctica regular de Asanas, Kriyas y Pranayamas darán como resultado una buena salud. Además es indispensable hacer cambios en la alimentación, adoptando un tipo de dieta yóguica, más pura y saludable. Muchas enfermedades son consecuencia de una mala alimentación y hábitos de vida insanos.

En cuanto a la salud mental, el Yoga propone un conjunto de técnicas psicosomáticas de Acondicionar, Relajación, Abstracción (Nispandha Bhava), etc. que fortalecen la estabilidad y armonía mental, un escudo extraordinario para los vaivenes de la vida cotidiana.

Una vida yoguica verdadera requiere unos pilares éticos y morales fundamentales denominados Yama y Niyama – conducta moral y disciplina mental – cuya misión nos es otra que purificar la actitud mental y acciones de la vida cotidiana.

Las enfermedades se clasifican de la forma siguiente:

  • Por defectos congénitos
  • Infecciones externas de origen animal, vegetal, virus, etc.
  • Por desórdenes metabólicos (diabetes, etc)
  • Disfunción y alteración del sistema endocrino.
  • Cambios degenerativos (sistema nervioso)
  • Como efectos del Stress y la tensión (ulcera, neurosis)
  • Enfermedades Mentales: (Psicosis, etc.)
  • Origen desconocido.

TRADUCCIÓN: EPIFANIO CASTILLO

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