Ver para creer. Hemos leído y oído mucho sobre Dios pero es muy poco lo que sabemos, la información que tenemos sobre el principio y origen de todas las cosas es de tercera o cuarta mano. Con este conocimiento tan precario es difícil despertar interés y menos aún emprender una búsqueda hasta encontrarse cara a cara. Tanta lejanía y desorden aumentan la desconfianza en que exista un Ser real de  características divinas.

¿Qué ocurre cuando un individuo se ve cara a cara con la Realidad Universal? En ocasiones este acercamiento se produce de forma accidental. Quedamos muy afectados cuando la muerte nos toca de cerca, sentimos enorme impotencia y frustración, dándonos cuenta de la poca cosa que somos. En esos momentos tan especiales uno vuelve la vista hacia ese poder sobrenatural que gobierna la vida. Se producen sentimientos similares en episodios de gran intensidad emocional, cuando la tierra se abre a nuestros pies, nuestro ego se difumina y el pensamiento racional que parecía tan sólido se deshace como la arena. Es un momento que reconocemos la existencia de un principio omnisciente y todopoderoso que está por encima de todas las leyes universales.

Estas experiencias extraordinarias ajenas a los estados habituales de conciencia, si el individuo no está preparado pueden ser traumáticas. Imagina un encuentro cara a cara con este Dios que tenemos en la mente, una entidad con un poder sin límites y un aspecto externo inimaginable. Su brillo cegador, la perfección absoluta, el poder omnímodo, puede dar un gran temor. Uno se queda petrificado cuando tiene sí una entidad de dimensiones desconocidas.

Imaginemos la reacción de un individuo con un carácter débil y escasa preparación ante un estado alterado de conciencia de esta clase. U otro que lleva un  estilo de vida súper-estresado, con una tensión mental y física permanente, que se libera súbitamente de todas estas patologías. Su experiencia será indescriptible y en algunos casos sentirá hasta miedo de verse en un estado tan extraño. En Savasana (Relajación Profunda) hay ocasiones que el individuo pierde contacto con su cuerpo. Mentalmente es como si el cuerpo no existiese. Se ha convertido en un punto luminoso tan ligero que flota en el vacío, o por el contrario se vuelve tan solido, pesado y pegado al suelo que es imposible mover ni siquiera un dedo.

Una interesante descripción de lo que ocurre cuando uno se enfrenta cara a cara con Dios, se encuentra en el Gita, el momento en que Arjuna  habla directamente con Krishna, una entidad divina que en ese momento se presenta en una forma corpórea. Estaba en todo momento en compañía de Dios, pero él lo veía simplemente como su mejor amigo y consejero.  Cuando pidió insistente y firmemente su deseo de ver la forma verdadera del Ser, fue investido con la preparación síquica necesaria para poder contemplar al Ser Superior en su forma Real.

Vio en un flash de su conciencia,  pasado, presente y futuro unidos en un flujo universal de acontecimientos consecutivos. Por decirlo de alguna manera fue literalmente succionado por el pasado. Comprobó que el ser humano más grande que haya existido en la sociedad era una simple marioneta en manos de esta Gran Fuerza Universal. El tiempo se desenmascaró ante él, mostrándose como un principio cósmico poderoso que tiene sometido bajo su inflexible dominio a todo lo que existe. Se le mostró todo el universo como una estructura mecánica funcionando como una máquina de dimensiones cósmicas con una perfección milimétrica.

Queda tan turbado ante este impacto de dimensiones sobrenaturales, que suplicó dolorosamente que se le permitiera volver de nuevo a su estado natural como ser humano. El mensaje moral de esta narración está muy claro, el equipamiento fisio-síquico con que contamos como seres humanos tiene un nivel poco más que rudimentario, es imposible para un ser de características tan limitadas poder comprender un sutil y elevado estado denominado la Última Verdad. En Hatha-Yoga existe una frase que dice: “Hay que trabajar y cocer bien la arcilla para que la vasija conserve bien el agua”.  Una pieza de cerámica mal acabada no sirve para guardar agua. Los que hablan de meditación y experiencias espirituales a la ligera, deben de asegurarse de estar bien preparados para cuando se presente una experiencia espiritual de estas características.

Dr. Jayadeva Yogendra

TRADUCCIÓN: EPIFANIO CASTILLO

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