Alimentos sanos, mente sana. Fundamentos de la alimentación Yóguica

El pensamiento del Yoga de principio a fin gira en torno a una sola palabra: AHIMSA. La acción que hace daño o produce sufrimiento, genera KARMA.  El KARMA esclaviza. La acción benigna sin ánimo de hacer daño, exenta de carga emocional es la mejor forma de actuar.

Un día en el Ashram de Madhavadasji, uno de los ermitaños que allí habitaban sintió el impulso repentino de coger algo que no le pertenecía. El hombre consciente de aquél pensamiento compulsivo, se detuvo antes de pasar a la acción. Reflexionó, meditó, ¿de dónde procedía aquel impulso subconsciente? ¿Qué consecuencias produciría ese acto?, etc., al final dio con el origen de aquella energía en forma de pensamiento negativo; días antes había estado comiendo en casa de una persona corrupta. Este suceso pone de manifiesto hasta qué punto los alimentos que ingerimos afectan a nuestra vida, pensamientos, impresiones, conducta, etc.

Los textos clásicos de Hatha Yoga hacen una exposición muy detallada sobre este capítulo tan importante de la vida. La alimentación representa una parte fundamental de la filosofía, también los Yoga Sutras hablan de la importancia de la dietética del Yoga. Todos ellos insisten sobre un punto: la pureza. Una alimentación sana favorece tanto una mente sana, como un cuerpo lozano. Este tipo de alimentación (SAUCA) genera un sentimiento mental especial que favorece el desapego y estimula la búsqueda de la auto-realización.

La alimentación vegetariana evita los alimentos de origen animal y mientras haya oportunidad prescinde de estimulantes como chiles, especias, cebollas, etc. Esta dieta tiene un nombre técnico: Sattvika. Su ideología no afecta exclusivamente  al ámbito dietético, sino que abarca aspectos de la vida tan variados y profundos como la mente, la psicología mente-cuerpo, etc. Es una visión holística de la existencia que rompe con el tópico habitual de reducir la dieta a calorías, proteínas, etc., demostrando como el estilo de vida y la alimentación modifica la conducta y personalidad.

Tanto la Medicina Ayurveda como el Yoga ofrecen una excelente  guía práctica, precisa y contrastada para seguir una dieta sana, mejorar la salud del binomio cuerpo-mente y favorecer la evolución espiritual.

Hansaji Yogendra.

DIETA Y NUTRICIÓN, UNA VISIÓN HOLÍSTICA

LA MEDICINA AYURVEDA Y EL YOGA DISPONEN DE UNA GUIA SOBRE ALIMENTACIÓN EXCELENTE, CATEGÓRICA Y PRÁCTICA PARA NUTRIRSE SALUDABLEMENTE, MEJORAR LA SALUD CUERPO-MENTE Y PROPICIAR LA EVOLUCIÓN ESPIRITUAL

La Medicina Ayurveda, ciencia de la longevidad, ofrece una guía precisa, útil y funcional sobre dieta y nutrición. Cantidad y calidad de los alimentos, intervalo entre comidas, forma de prepararla y un sinfín de detalles importantes. Los Yoguis estaban familiarizados con este tipo de dieta y guía alimentaria. Además de las razones científicas contrastadas de esta alimentación, los yoguis añadían un plus: efectos profundos a nivel psicológico y espiritual de una dieta sana.

Afirman que más del 50% de las enfermedades tiene su origen en hábitos alimenticios insanos. Recomiendan una dieta equilibrada de cereales, legumbres, verduras, ensaladas, productos lácteos, fruta, frutos secos y miel.

Entre los cereales el trigo y sus derivados tiene la máxima importancia, ya que aportan el 30% del total de la dieta, que incluye no sólo el trigo sino otros preparados de este cereal. Arroz integral, cebada, también forman parte aunque en menor proporción de la alimentación equilibrada.

La envoltura o funda natural que cubre el grano, aporta la energía vital que necesita el organismo. El arroz blanco carece de la insustituible vitamina B. En India el sistema “parboiling” (vaporizado o hervido antes del descascarillado) hace que la cáscara no se desprenda del todo, conservando así la cubierta todo el proceso.

Entre los vegetales se recomiendan cinco clases que pueden ser cultivadas en macetas. El Bendhi (Okra), Baingan (berenjena), Padwal, Karela (calabaza amarga) y Espinaca. Elegidos por su alto contenido en minerales y vitaminas; además de un valor nutritivo excelente.

Entre las legumbres la judía o frijol es el preferido; porque es de fácil digestión incluso personas de edad pueden consumir Moong Dal y sus derivados. Germinado incrementa su valor nutricional y aumenta su volumen. “Chana” o garbanzo Bengalí  y algunas otras clases de judías o frijol son muy recomendables para personas que realizan trabajo del campo o labores pesadas, no tan apropiadas para personas de vida sedentaria.

Las ensaladas son obligadas en cada comida, aportan los minerales y vitaminas fundamentales que requiere la dieta diaria. La ensalada acepta casi todo tipo de ingredientes que a uno le guste, además de lechuga, zanahorias, remolacha, menta, etc. A falta de ensalada se  pueden utilizar hojas de otras verduras comestibles.

Las frutas constituyen una parte más de la dieta diaria. Aportan fructosa y son muy digestivas. Deben estar en su punto exacto de madurez.

La leche hasta los 25 años favorece el crecimiento. A partir de esta edad los productos lácteos son necesarios pero en menor cantidad. En lugar de tomar un gran vaso de leche, se puede sustituir por un yogur natural al mediodía. Enfermos con problemas cardiovasculares u ortopédicos deben tomar agua hervida con hojas de Tulsi o un vaso de leche descremada con un 50% de agua.

La fruta a diario aporta excelentes suplementos en proteínas y vitaminas en cantidades moderadas. Almendras, anacardos, nueces, cacahuetes, pueden incluirse perfectamente en el desayuno o merienda.

El azúcar refinado debilita el organismo porque es sometido a un conjunto de procesos químicos nocivos y anti-calcio. Se puede sustituir perfectamente por azúcar de caña o azúcar de palma y si es posible miel.

Estos cinco elementos básicos: cereales, legumbres – ensalada – vegetales,  frutas, frutos secos, productos lácteos, azúcar de palma (caña) o miel, ofrecen una dieta equilibrada que puede ser perfectamente la dieta diaria.

Los cinco grupos alimentarios clásicos que incluyen cereales, vegetales, frutas, etc., son una fuente de energía directa ya que reciben la energía directamente de la luz solar. Transforman esta luz en energía mediante la fotosíntesis. La dieta basada en proteína animal aporta una energía de pobre calidad; el animal se alimenta de plantas y vegetales;  el ser humano al comer el animal recibe esta energía muy descompuesta, reconvertida en energía de pobre calidad, de segunda mano.

El hombre de las cavernas nuestro antepasado prehistórico, tuvo que cazar y matar animales para sobrevivir. Continuo evolucionando, se hizo sedentario formando tribus, grupos familiares, cultivó la agricultura y crió ganado.  Su dieta se fue transformando lentamente en fruto-vegetariana, además de los productos lácteos. En climas muy fríos que hacían imposible la agricultura durante el invierno, descubrieron métodos para conservar la carne y poder alimentarse durante la temporada invernal. Actualmente esos problemas han desaparecido con los servicios de transporte que hacen disponible vegetales, frutas y almacenaje  de alimentos por todo el planeta liberando al individuo de una dieta basada exclusivamente en proteína animal.

La proteína no es una aportación exclusiva ni depende de la carne; las legumbres (la soja, el coco, nueces de pecan, etc.) son una fuente excelente de proteínas. Es preferible su consumo en estado fresco; cuando se abren, secan o tuestan para evitar que se pongan rancias, pierden los ácidos grasos, lo que empobrece mucho su valor nutritivo.

Sobrealimentación y Obesidad.

El rey Prasenajit acostumbraba a comer un gran bol de arroz y curry durante los discursos de Buda, al poco se quedaba dormido roncando sonoramente. Buda le aconsejó que comiera cada vez un bocado menos, así sucesivamente hasta que pudiera montar de nuevo en su caballo.

Las poblaciones agrícolas basan su alimentación en los productos de temporada, un modelo en armonía con los ciclos de la naturaleza. Las semanas previas a la cosecha la alimentación escasea, momentos que la población está obligada a comer menos. Los países ricos disponen actualmente de una oferta de alimentos desproporcionada, se comen calorías en cantidades incontroladas, la mayor parte de la población está atiborrada. Deora Baba el ser vivo más longevo de este siglo, afirmaba que el exceso de comida hace que los órganos se fatiguen ante tanto esfuerzo, lo que provoca una muerte prematura. Muchas de los problemas de salud actuales como las enfermedades cardiovasculares, diabetes, problemas ortopédicos se agravan notablemente por el exceso de alimentación y obesidad. Por tanto, si estas comiendo en exceso debes reducir inmediatamente la cantidad de comida.

Hay un refrán escocés muy sabio: “Come sin control, cava la tumba con tus propios dientes” y otro español, “De grandes cenas están las sepulturas llenas”.

Importancia del estado de ánimo mientras comes y cocinas

La preparación de la comida y el ambiente durante la comida requiere una actitud determinada. El sentimiento y estado de ánimo del que cocina es fundamental para impregnar el ambiente y los platos de energía alegre y positiva.

 Se debe comer lentamente en un estado de ánimo relajado y cómodo. La comida fresca, hecha al primordial. Alimentos cocinados días antes y congelados o conservados en frío pierden casi todo su valor nutritivo, carecen de vitalidad, inician su ciclo de descomposición y producen un estado mental de pesadez y aburrimiento. El individuo que quiera mantener un espíritu sereno y una mente alerta tiene que evitar este tipo de alimentos vacios y rancios.  Los carnívoros debieran tener presente diferentes factores que afectan al mundo de la alimentación con proteína animal, por ejemplo el tiempo que pasan las piezas de carne en las cámaras y como cada momento que pasa se va degenerando.

Los alimentos envasados pasan por un sinfín de procesos que pierden casi todo su valor nutritivo y en muchos casos su elevado índice de aditivos químicos en forma de conservantes, colorantes, etc. pasan a el organismo. Así que es mejor evitar todo tipo de alimento envasado.

Los fritos no son alimentos aconsejables, su exceso de grasa aumenta el índice de colesterol en las arterias que con el tiempo se acumula en sus paredes dificultando gravemente el paso del flujo sanguíneo. Personas con problemas cardiovasculares deben evitarlos rigurosamente por el riesgo de bloqueo en las arterias coronarias. Para ellos es recomendable cocinar al vapor y dieta vegetariana.

CONCLUSIÓN

La dieta tradicional recomendada tanto en la Medicina Ayurveda como en el Yoga, pone un énfasis especial en la clase de alimentos y su efecto sobre la mente. Alimentos muy nutritivos fáciles de digerir y asimilar favorecen estados mentales serenos y equilibrados. Una mente serena tiene la capacidad de ver las cosas con claridad, buena concentración y tendencia natural hacia la búsqueda espiritual.  Es en este apartado donde la Medicina Ayurveda y el Yoga cobran un significado extraordinario con una visión integral de la alimentación en su aspecto nutricional y dietético por un lado y por otro, importantes ideas sobre salud y longevidad.

Shri Harold Sequeira

TRADUCCIÓN: EPIFANIO CASTILLO

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