EL CAMINO DEL YOGA HACIA LA FELICIDAD

CHARLA IMPARTIDA POR SHRI YOGENDRA EN 1982

El Yoga es un modo de vida, la vida es existencia, por lo que la técnica para vivir durante esta existencia debe ser tal que aquello que esperas de la vida esté a tu alcance. ¿Tú qué esperas de la vida?

Salud, felicidad, paz mental, conocimiento superior – ¿son estas tus expectativas de la vida? Intentas obtener felicidad por varios medios, como por ejemplo el terreno material: disfrutando de la música, yendo a una fiesta, disfrutando de una buena comida, bailando…creyendo que obtenemos felicidad de todo esto. Sin embargo, finalmente nos damos cuenta de que para mantener este nivel de felicidad, hemos de realizar muchos sacrificios, pues la felicidad es temporal, es perecedera. Todo lo efímero provoca infelicidad.  Lo efímero jamás es sinónimo de felicidad puesto que en el momento en que se acaba, perdemos algo. Un alcohólico piensa que está bien mientras esté ebrio, no obstante, cuando la embriaguez desaparece, se siente desdichado. Así, la felicidad que se obtiene a través de lo material siempre tiene un final. Por tanto, si queremos una felicidad permanente, ¿Dónde la encontramos? El yoga dice que su disciplina es la respuesta, pues prepara a la mente para ser consciente de que la felicidad está a nuestro alrededor de forma constante.

La felicidad no puede disfrutarse a menos que se goce de buena salud, de modo que el primer principio que el yoga establece es que debemos mantenernos sanos para poder disfrutar de todo lo que nos rodea. Un individuo enfermo o carente de salud no puede disfrutar de nada, por bueno que algo sea. Puede que escuche buena música antebellas vistas, pero una persona enferma será incapaz de disfrutarlo. Es por esto que la salud es un punto prioritario en Yoga. Esta ciencia dispone de multitud de prácticas de naturaleza física, psicofísica y psiquiátrica que se desarrollan hasta el máximo nivel. Todas las prácticas de Yoga tienen entre sus objetivos la conservación de una buena salud.

No es posible conservar la salud si existe enfermedad. Es por esto que incluso antes de una buena salud, es más importante eliminar toda enfermedad en el plano físico, mental, ético e intelectual. Este primer paso es preventivo, el Yoga establece que si no creamos enfermedades adicionales sino que tratamos con las que ya poseemos, la adquisición de una buena salud es viable. Sin embargo, si seguimos añadiendo enfermedades, ¿Dónde termina este proceso? Puesto que el yoga nos enseña a  auto controlarnos, si queremos que algo que nos ocasiona conflicto no ocurra en la vida, debemos mostrar control. No debemos actuar por impulsos, debemos considerar si merece la pena la acción, si nos reportara placer o dolor, o si es mejor no actuar. Si estamos a punto de hacer algo que nos reportará placer, debemos tener presente que esta sensación no será permanente.

Debemos ser discriminativos, debemos saber ver las dos caras de una acción. No podemos decir que algo es bueno a menos que tengamos a la vista algo mejor y algo peor. Este sentido comparativo de las cosas, que nos permite saber si son positivas o negativas, es parte del estudio de Yoga. Es un sentido que nos impulsa a analizarnos y a preguntarnos si estamos contentos con nuestra situación en la vida. En ciertas ocasiones sentimos que sí lo estamos y en cambio otras no. No estamos seguros de lo que somos o de cómo somos. El yoga indica entonces que reflexionemos, nos sentemos con tranquilidad, calmemos la mente y nos analicemos para saber si el estadio en que estamos en la vida es aquél en que queremos encontrarnos o si en cambio deseamos un cambio.  Si somos sinceros y honestos con nosotros mismos, nos daremos cuenta de que la vida que vivimos no nos satisface, que queremos algo más, pero no sabemos cómo alcanzarlo. Es aquí donde el Yoga nos aporta tranquilidad y nos dice “no te preocupes, ahora que sabes quién eres, averigua qué es lo que has de cambiar y qué es lo que has de conservar, fija tu objetivo en lo correcto y elimina lo negativo. Observando lo positivo y lo negativo, sentándonos y considerando aquellos defectos que poseemos, debemos pensar en lo contrario y preguntarnos por qué ese defecto tiene que eliminarse y no alimentarse, y en el plano positivo, considerar cómo incrementarlo”

Existen dos tipos de posturas para llevar a cabo este auto análisis, para ambas es necesario sentarse en silencio y calma antes de comenzar la sesión de yoga, estas posturas son Pratikpaksha Bhavana y Vipaksha Bhavana, las dos Bhavanas, dos tipos de concentración, a favor y en contra de lo que se es. Tras el análisis, hemos de decidir cómo avanzar, aquellos aspectos que consideremos negativos y que desfavorecen nuestros objetivos, han de ser eliminados sucesivamente, con paciencia y tratando a su vez de incrementar aquellos que son positivos.

Llegará un momento en que lo positivo, una vez aumentado, reducirá paulatinamente el espacio para lo negativo. Otra opción es reducir lo negativo de forma que lo positivo posea más espacio para aumentar, ambos procesos se aceptan en Yoga

Por tanto, debemos sentarnos y analizar nuestra situación actual y aplicar los consejos de yoga que nos beneficien en dicha situación. El yoga no nos arroja flores por el camino de modo que todo se nos presente ante nosotros sin hacer el mínimo esfuerzo, tan solo por el hecho de pensar en Yoga. El yoga establece que debemos trabajar, el yoga solo puede ayudarte si trabajas, el yoga no podrá trabajar por ti. En el estudio de Yoga, es necesaria la práctica continuada, no se puede planear la práctica y luego olvidarla o aplazarla. Hoy en día, desafortunadamente, esta actitud es muy común, hay quien aprende yoga en cursos exprés, acto seguido acuden a un Ashram, comparten algún tiempo con un sanyasi, con un yogui, y aprenden algunas cosas, probablemente positivas, sin embargo y por desgracia, no existe persistencia o constancia alguna, no hay un propósito que llevar a cabo en el que involucrarse, un proyecto para involucrar en nuestras vidas.  Son personas que muestran entusiasmo durante un corto periodo de tiempo y después, con alguna excusa, abandonan el estudio

El yoga no puede crecer así, como un árbol que plantamos y regamos con una jarra entera de agua para luego olvidarlo, no, necesita un riego constante. Así, las prácticas de yoga no permiten que un día realices todo tipo de prácticas y luego abandones la practica totalmente, ha de haber continuidad puesto que la naturaleza de nuestra mente es tal que tiende constantemente a la inestabilidad, vivimos en la temporalidad. Es decir, lo que somos ahora mismo no es lo mismo que seremos dentro de un minuto, que será algo muy diferente. Para detener este proceso continuo necesitamos lo que el yoga nos ofrece, de modo que si alcanzamos un estado mental  positivo y elevado, podamos mantenerlo. Sin embargo y desgraciadamente, lo que suele ocurrir es que alcanzamos este estado superior pero posteriormente caemos con bastante rapidez.

El yoga nos intenta enseñar paso a paso como mantener este estado durante el tiempo que deseemos, aunque los intentos esporádicos de estudiar yoga son una  enorme pérdida de tiempo, aprendemos algo en un determinado momento y acto seguido lo olvidamos, éste no es el proceso correcto, debemos estudiar yoga y practicarlo para poder percibir los beneficios de esta ciencia. Es el mismo caso que aquel que toma verduras y se fortalece, por lo que querrá seguir tomándolas para seguir fortaleciéndose. Así, debemos confiar en las practicas de yoga, que nos aportan algo de lo que carecíamos anteriormente, es algo que debemos tener presente durante estos auto análisis.

Ahora bien, la pregunta que surge actualmente es si podemos encontrar el tiempo necesario, todos tenemos de todo menos tiempo. Estamos demasiado ocupados porque el mundo ha cambiado, las circunstancias nos gobiernan y los gobernantes también, pues imponen jornadas de trabajo interminables durante las cuales no es posible pensar en nada. Hay trabajos en los que no se permite pensar, tan solo hacer el trabajo y seguir las órdenes del supervisor. No hay tiempo para sentarse y meditar, pues si alguien lo hace le darán un puntapié y lo enviarán de vuelta al trabajo. Prevalece el trabajo físico y el plano material, plano a alimentar, nada que tenga relación con la mente o con nuestro ser superior. Este tipo de cultura presente en los países materialistas, es una perdición para la humanidad. Se nos conduce a olvidar las perspectivas superiores de la vida y vivimos una existencia animal. Nos dan buenos alimentos porque quieren que trabajemos incansablemente, no por compasión o afecto. Nos dan un buen puesto de trabajo para que puedas emplearte a fondo, y cuando lo haces, te explotan y saben cómo tomar hasta la última gota de sangre de tu cuerpo.

Ésta es la situación actual de la humanidad, en la que los seres humanos son explotados a manos de una banda de individuos impúdicos que se han agrupado y se han autodenominado grupo político, ideología política o ente político; algunas estructuras culturales o religiosas también tratan de aprovecharse de tu esfuerzo, sé inconformista, no obedezcas a nadie, no creas en nadie y simplemente haz lo correcto, pues de lo contrario perderás toda oportunidad de felicidad o paz mental. Esta es la lección que enseña  el Yoga.

TRADUCCIÓN: Oihana Castillo Glez de Mendoza

Artículo de la revista Yoga and total health número de agosto 2016

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