CONSERVACIÓN DEL PRANA

En los textos sobre Yoga, Pranayama se encuentra en el cuarto paso. Los pasos previos son el manejo de las emociones, las pautas en la vida y el entorno físico. Las emociones surgen siempre en primer lugar, cuando nos enfadamos, nos sentimos ansiosos o tensos, nos afecta de forma inmediata a nuestra personalidad y de forma natural a la respiración.
La respiración es sencilla de observar. El sistema respiratorio es el único cuyo funcionamiento puede ser voluntario o involuntario. Es por esto que los yoguis le han conferido una importancia máxima. Sin embargo, si tratamos de controlar la respiración directamente sin trabajar en las emociones, encontraremos obstáculos.
Nuestra actividad es asimismo importante, si uno pasa todo el día sentado frente al televisor, ensimismado en sus pensamientos, su respiración no puede ser relajada; si bien es cierto que inspira oxígeno, la circulación sanguínea no es apropiada, lo que implica que éste no alcanzará todas las células del organismo.
En el Yoga Institute acostumbramos a enseñar las Asanas junto con una pauta respiratoria. Aprendemos a inspirar profundamente, a detener la respiración, a exhalar todo el aire y sostener la respiración. Son aspectos importantes que fortalecen los músculos, los pulmones, las células y nuestra inmunidad. Una serie de ejercicios que se limitan al plano físico no concuerda con una perspectiva holística de la vida. Los movimientos lentos, pausados y completos consiguen maravillas. Así, cuando nos hacemos un poco más conscientes de la respiración alcanzamos el cuarto paso del yoga o Pranayama. Existen cinco tipos de bio energía, la primera es Prana, controlada por el sistema respiratorio. La segunda es Apana, la energía descendente empleada por ejemplo en la actividad sexual, en la micción o en los desplazamientos de las extremidades inferiores. El uso innecesario de esta energía es perjudicial, aunque se debe usar siempre que sea necesario. En Ayurveda se dice que si la vejiga o los intestinos están llenos, no se debe refrenar este impulso pues causa desequilibrios. La tercera energía es Udana o energía ascendente, empleada para el pensamiento. Se dice que el acto y el pensamiento deberían ir unidos, pensamos para actuar, el hecho de pensar por pensar no debe alargarse más de unos minutos.
La cuarta y quinta energía son Samana y Vyana, energías que se centran en el sistema digestivo y circulatorio respectivamente. De todo aquello que ingerimos, los nutrientes van a las células del cuerpo, por eso es importante que el abdomen siempre este blando y relajado. Cuando sintamos tensión debemos relajar los músculos abdominales y practicar Yogendra Pranayama IV
Por tanto, pranayama no solo se trata de hacer ejercicios respiratorios, debe abarcar el proceso vital y estilo de vida al completo.

Charla de Hansaji J. Yogendra

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