¿Qué significa Auto-desarrollo, Perfeccionamiento, Superación, Crecimiento interior, etc.?

Hablar de auto-desarrollo, Crecimiento interior, perfeccionamiento, etc., es valorar la progresión del individuo en los diferentes ámbitos o niveles de la vida. La clave es si un individuo puede auto-perfeccionarse por sí mismo, sin ayuda externa. Grandes genios en diferentes disciplinas artísticas como la música, pintura, etc., han sido autodidactas. Nacen con un talento especial. También encontramos casos de esta genialidad individual en la filosofía o la vida espiritual. Se les llama santos o sabios. Muchos de ellos eran analfabetos; tampoco disponían de maestros de los que aprender directamente. Por lo tanto cada individuo nace por naturaleza con menor o mayor potencial para el auto-desarrollo.

Por su parte, el Yoga afirma que el ser humano puede conquistar todos los planos de desarrollo personal y acceder a las cotas supremas de conocimiento. Un individuo por sí solo de forma intuitiva a pesar de que no disponga de un sistema contrastado, puede desarrollar un gran potencial en una disciplina puntual que beneficiará indirectamente al resto de la humanidad. Pero sigue siendo una parcela aislada de su potencial, una pequeña parte del todo. Y nos preguntamos: ¿Es posible para el ser humano, como afirma el Yoga, desarrollar íntegramente todo su potencial interior?

El objetivo del Yoga es lograr el nivel supremo del crecimiento individual, sin embargo esta tarea no es un objetivo sencillo. Algunas personas aisladas sí que abrazarían con entusiasmo esta disciplina en pos del crecimiento íntegro, pero se contarían con los dedos de una mano. Actualmente la tarea del crecimiento personal recae sobre el sistema educativo. Si los sistemas educativos actuales persiguen el crecimiento del Ser interior, es harina de otro costal. Un estudiante que ha terminado la carrera de Historia Moderna, Geografía o Matemáticas; ¿Hasta que punto ha desarrollado su ser interior? A simple vista parece que muy poco o nada. Es un especialista en una materia determinada, como una computadora. Realiza una función especializada con precisión, pero internamente no se ve el mínimo atisbo de auto-desarrollo personal. He conocido a grandes filósofos considerados números uno en la India; que con toda su filosofía a cuestas eran tan desgraciados como el que más.

Así que no nos confundamos, progreso y crecimiento no quiere decir vestir a la última, lucir un físico atractivo, hacer fortuna o cualquier otro atributo que de lustre el aspecto externo. El glamur social no es importante. La tarea más valiosa es el desarrollo gradual de la personalidad hasta alcanzar cotas de excelencia interior. No se aprende en la universidad. Se puede decir más alto, pero no más claro. Puedes convertirte en un portento en un campo profesional, pero si no hay desarrollo a nivel interior la personalidad sigue con su conflicto síquico permanente.

Cargando con libros y más libros, apuntes, etc., todo el día durante años de acá para allá. Media vida estudiando para convertirse en una computadora humana. ¿Cómo es posible que entre tanto personaje ilustre en el mundo, nadie levante la voz en contra de esta deshumanización colectiva? Un hombre abandonado a este tipo de suerte ¿cómo va a pensar en mejorar? Imposible. Se necesita otro tipo de educación, una alternativa. El profesor de universidad trabaja para vivir, busca un salario con el que mantener a su familia, no está interesado en las inquietudes o crecimiento interior de los alumnos. Recuerdo una anécdota que tuvo lugar cuando el Dr. Jayadeva y Vijayadeva eran estudiantes. Su profesor dijo que suspendía las clases, que era muy poco dinero el que cobraba. No daría una clase más. Seis meses llevaba dando clase a los chicos, así que tuvimos una entrevista para que nos diese una explicación. Le pregunté .¿A que se debe esta decisión, precisamente en el momento clave para los exámenes? Expuso un cúmulo de razones personales por las que no le interesaban las clases. ¿Y que pasará con los chicos? Le pregunté. Han perdido seis meses de curso y los exámenes finales están a la vuelta de la esquina, no pueden afrontar esa tarea por sí solos. Pero no se atuvo a ningún tipo de razón. Puse los hechos en conocimiento de sus superiores para que tomaran las medidas y sanciones necesarias y que una conducta así de irresponsable no perjudicase a personas inocentes. Así están las cosas, hemos dejado la educación de nuestros hijos y nuestro propio desarrollo en manos de personas incapacitadas emocional y síquicamente para esta tarea.

Es imprescindible la transformación del profesor antes de poner en sus manos la educación de los demás. La cualificación de un profesor es un tema de mucha controversia. Valorado exclusivamente por su nivel de conocimiento en temas didácticos, no se exige ninguna virtud especial, simplemente ha de dominar bien los temas del programa a impartir. Puede que sufra de problemas síquicos o conflictos emocionales graves, etc., eso no importa mientras pueda dar la clase siguiendo el programa establecido.

Luego, ¿por donde empezamos si queremos crear un modelo de auto-desarrollo para el individuo? Mi opinión es que la piedra angular comienza con el profesor o maestro, que por algo se le otorga ese calificativo. Según se entendía ese término en el pasado, un maestro era una persona versada en todos los temas de la vida. En la actualidad con haber aprobado unos cursos de universidad o dominar un tema en particular, se convierte en profesor titulado. No es un maestro clásico, no es un GURU, que para alcanzar tal título debía poseer un conocimiento superior de todos los ámbitos de la vida y guiar a otros de forma segura, desinteresada y saludable hacia el auto-desarrollo, sin buscar ningún tipo de protagonismo o beneficio personal.

Un profesor o maestro actual no necesita ser una persona íntegra con un conocimiento superior del mundo que le rodea, capaz de responder a los “porqués” de las preguntas de sus estudiantes; respuestas que han de estar en armonía con cualquier vertiente de la vida sea moral, ética, social, espiritual, etc. Este vacío del maestro es un gran impedimento para el progreso del alumno.

Se necesita imperiosamente un paso adelante en la educación para que el estudiante mejore no sólo física sino psíquica y espiritualmente. Este “crecimiento interior” significa que el individuo ha de fijar unas metas mirándose en el espejo de su maestro, ansioso por alcanzar la armonía interna y la actitud ante la vida que este manifiesta. Un hombre flaco y debilucho hará el ridículo en el gimnasio si pretende seguir el entrenamiento de los atletas que entrenan allí cada día. Enseñar a los demás comportamiento, equidad y justicia, careciendo uno mismo de estas virtudes anuncia un resultado de todo menos saludable y beneficioso. Un profesor que carece de las virtudes que pretende inculcar en el alumno, está abocado al fracaso absoluto. La decadencia de la educación se debe a que se ha perdido el respeto por el profesor. Los ideales del auto-desarrollo son una quimera, un ideal inalcanzable, una vida imaginaria en la que no cree ni el mismo profesor, los alumnos lo ven palabras inútiles de alguien que quiere inculcar unas pautas que él mismo no practica. Todos pensamos en un mundo feliz, donde reina el bienestar por doquier, una sociedad justa y feliz, pero nunca más lejos de la realidad, cada día vemos que somos menos felices. El fallo consiste en que no se ha tenido en cuenta la evolución del Ser interno, la revolución interior, que perfecciona la personalidad del individuo.

El Yoga es la única ciencia que ofrece una guía sólida y con garantías de auto-desarrollo personal.

Charla de SHRI YOGENDRA

Año 1.974

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